Los traders de criptomonedas contienen la respiración esta mañana del miércoles ante la caída del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de EE. UU. de julio a las 8:30 a.m. ET.
Con Bitcoin rondando el rango de $63,600–$64,300 y las probabilidades de la tasa de la Fed para septiembre situadas en una casi perfecta moneda al aire (aprox. 50–52% de probabilidad de mantener vs. 48–50% de probabilidad de una subida según CME FedWatch), esta publicación es el mayor catalizador a corto plazo para los activos de riesgo.
El escenario base de Wall Street es moderado:
• Se espera que el IPC general suba +0.1% a +0.12% mes a mes → 3.4% interanual
• El IPC subyacente (sin alimentos y energía) esperado +0.2% a +0.22% → alrededor de 2.5% interanual
Un crecimiento moderado podría aliviar los rendimientos del Tesoro, debilitar el dólar y darle a Bitcoin y al mercado cripto en general el repunte de alivio que han estado esperando. Un dato más caliente de lo esperado reforzaría el argumento para otra subida de la Fed, elevaría los rendimientos y aumentaría la presión sobre el riesgo.
Esto ocurre justo después del débil informe de empleo de julio (-23,000 empleos no agrícolas) y con la volatilidad del petróleo aún en juego. Los mercados están equilibrados en una navaja: un solo dato puede inclinar la balanza hacia el alivio o hacia nuevas ventas.
¿Entregará el IPC el enfriamiento que la cripto necesita o mantendrá a la Fed en un tono más agresivo?
Todas las miradas están puestas en los datos.

