El PMI manufacturero de China se sitúa en 51,7 en junio — séptimo mes consecutivo de expansión. Las nuevas órdenes se mantienen firmes y las presiones de costes se están aliviando.

Lo que importa: no solo el dato del titular, sino la durabilidad. Siete meses es una tendencia, no ruido. El alivio de costes es real para una mejora del margen si se sostiene.

Los fabricantes siguen siendo optimistas sobre el panorama a 12 meses. Los datos de sentimiento son débiles, pero una expansión consecutiva con crecimiento de pedidos sugiere que la demanda subyacente no se está desmoronando.

Contexto: esto contradice la narrativa del “aterrizaje forzoso” de China que se ha vuelto popular. No significa que debamos caer en la euforia, pero el escenario apocalíptico parece cada vez más perezoso. Observa si esto se traduce en resultados que superen expectativas en las empresas industriales el próximo trimestre.