Doble gasto
El doble gasto es el riesgo de que la misma unidad de moneda digital pueda gastarse más de una vez. Debido a que la información digital se puede copiar, un usuario deshonesto podría intentar enviar las mismas monedas a dos destinatarios diferentes al mismo tiempo. Este es uno de los problemas centrales que cualquier sistema de efectivo digital debe resolver.
El efectivo físico no presenta este problema: una vez que entregas un billete, ya no lo tienes. Sin embargo, el dinero digital no es más que datos. Sin una forma confiable de rastrear la titularidad, una red de
Blockchain podría ser engañada para aceptar dos transacciones en conflicto.
Bitcoin fue el primer sistema en abordar este desafío de forma descentralizada, sin depender de una autoridad central como un banco.
En una blockchain, una red distribuida
verifica las transacciones y las registra en un ledger público compartido. Cuando se difunde una transacción, los participantes de la red verifican que el remitente realmente controle las monedas y que no las haya gastado anteriormente. Una vez validada, la transacción se agrupa en un bloque y se agrega a la cadena.
Las redes como Bitcoin utilizan un mecanismo de consenso llamado
Proof-of-Work (PoW) para acordar un historial único y ordenado de las transacciones. Si aparecen dos transacciones en conflicto, solo una puede incluirse de forma permanente. Cuantos más bloques se agreguen sobre una transacción (sus confirmaciones), más difícil será revertirla, lo que hace que un doble gasto exitoso sea cada vez menos probable con el paso del tiempo.
Existen varias formas en las que un atacante puede intentar realizar un doble gasto, aunque cada una suele ser difícil y costosa de ejecutar en una red consolidada:
En la práctica, esperar a que haya una cantidad adecuada de confirmaciones antes de considerar un pago como definitivo es una de las formas más efectivas en que los destinatarios pueden reducir el riesgo de doble gasto.