La caída del 96% en el valor del token TRUMP y el hecho de que el 85% de las billeteras en WLFI estén operando en pérdida es la confirmación de que la narrativa especulativa de corto plazo siempre termina en una purga de liquidez. Mientras los titulares se enfocan en el nombre de la figura pública, el mercado real muestra un drenaje sistemático de capital hacia activos de mayor capitalización como $BTC y $ETH que mantienen estructuras de mercado mucho más sólidas. Lo opero hace años y es el mismo patrón: cuando el volumen minorista se agota, las correcciones dejan a la mayoría de los compradores atrapados en zonas donde la recuperación es estadísticamente improbable. En este momento, prefiero mantener mis posiciones en $BTC y buscar activos con una base de holders on-chain más estable, ya que no veo ningún driver que justifique un rebote técnico en esta clase de tokens. Mi visión es que esta rotación de capital continuará hacia activos principales, dejando estos proyectos con una profundidad de mercado casi nula. Si el precio de los activos principales mantiene el soporte en niveles clave, estos tokens especulativos seguirán siendo el último lugar donde buscar valor. Datos clave: El sector de tokens políticos ha visto una salida neta de liquidez que supera los $3.8 mil millones según el rastreo de flujos on-chain. Con niveles de drawdown superiores al 90%, el volumen diario ha caído por debajo de los $5M en promedio, lo que valida la salida de las manos fuertes hacia activos de mayor liquidez.