Hay un momento incómodo que casi todos los creadores viven cuando participan en campañas de Binance Square: entras a CreatorPad, revisas el desglose diario de puntos y descubres que no todo tu esfuerzo fue reconocido. Publicaste, investigaste, escribiste… pero al abrir esta pantalla te das cuenta de que solo una parte de tus publicaciones acumuló puntos reales. Esta imagen refleja exactamente ese punto de quiebre mental donde uno deja de preguntar “¿cuánto gané?” y empieza a preguntarse algo mucho más importante: “¿qué está evaluando realmente el sistema?”

Lo que vemos aquí es el Desglose de puntos diarios dentro de CreatorPad. En la parte superior aparece una fecha concreta y un total acumulado, en este caso +77.12 puntos en un solo día. Ese número no sale de la nada. Justo debajo, Binance abre la caja negra y te muestra de dónde viene cada punto. Esta sección es clave porque transforma la frustración en información accionable.

Al desglosar, se observa que algunas tareas no aportaron puntos ese día, como las tareas de seguimiento en Square o en X, lo cual es normal porque esas tareas suelen completarse una sola vez. Luego aparece claramente una tarea de publicación en X con una asignación fija y completa de puntos. Esto ya nos dice algo importante: hay acciones que Binance valora de forma directa y predecible, siempre que se cumplan los criterios mínimos.

El punto crítico llega cuando miramos la tarea de artículo largo en Square. Aquí Binance no te da un número plano, sino que muestra cada artículo individual con su contribución específica. En esta imagen se ve algo que muchos creadores experimentan pero pocos entienden bien: de seis artículos publicados, solo algunos sumaron puntos parciales, mientras que otros aparecen con mensajes como “Irrelevant to project; points not credited”. Y ahí es donde nace la duda legítima: si todos hablan del mismo proyecto, ¿por qué unos cuentan y otros no?

Esta pantalla enseña una lección dura pero valiosa: no todo el contenido es automáticamente relevante para una campaña, incluso si menciona el proyecto. Binance no evalúa solo la presencia del nombre o del token. Evalúa la relevancia real del contenido con respecto al objetivo del proyecto y de la campaña. En otras palabras, el sistema no premia la repetición, premia la utilidad.

Cuando ves que dos de seis artículos sí acumulan puntos y los demás no, no significa que “estén mal escritos”. Significa que, desde el criterio del proyecto y del sistema de clasificación, esos textos no aportaron algo nuevo, claro o directamente alineado con el problema que el proyecto busca resolver. Aquí es donde muchos creadores se quedan atascados emocionalmente, preguntándose qué hicieron mal, cuando en realidad la pregunta correcta es otra: ¿qué espera aprender el lector sobre el proyecto a través de esta campaña?

El sistema se fija en varias capas invisibles para el principiante. Se fija en si el contenido explica una función concreta del proyecto o solo lo rodea con narrativa genérica. Se fija en si hay conexión clara entre el problema del ecosistema y la solución que propone el proyecto. Se fija en si el texto educa, aclara o simplemente opina. Y también compara: si publicas seis artículos diciendo esencialmente lo mismo con palabras distintas, el sistema detecta redundancia y deja de asignar puntos.

Otro detalle importante que revela esta imagen es que los puntos por artículos largos son fraccionados. No hay un “todo o nada”. Algunos textos suman 2.7 puntos, otros 2.5, otros cero. Eso indica que Binance mide aporte relativo, no solo cumplimiento. Es una señal clara de que la calidad, el enfoque y la originalidad pesan más que el volumen.

Un error común es pensar que el problema es técnico: “seguro fallé en un hashtag” o “tal vez no me etiquetaron bien”. A veces ocurre, pero muchas veces no. El verdadero ajuste está en el enfoque mental. En lugar de escribir pensando “necesito publicar para sumar puntos”, hay que escribir pensando “qué parte del proyecto todavía no he explicado bien”. Cada artículo debería atacar un ángulo distinto: arquitectura, caso de uso, impacto, limitación actual del ecosistema, comparación implícita con soluciones tradicionales, o incluso qué no hace el proyecto y por qué eso también es importante.

Desde una perspectiva de buenas prácticas, esta pantalla invita a algo muy sano: auditarte sin castigarte. Ver qué artículos sí sumaron puntos y releerlos con lupa. Preguntarte qué tenían esos textos que los otros no. ¿Eran más concretos? ¿Más funcionales? ¿Más alineados con la narrativa oficial del proyecto? Ese ejercicio vale más que cualquier punto individual, porque te convierte en un creador estratégico y no en un repetidor de consignas.

CreatorPad no es un sistema injusto ni aleatorio. Es exigente. Te obliga a entender que crear contenido en campañas no es llenar cupos, sino aportar valor verificable. Y sí, a todos nos pasa: no todas las publicaciones funcionan, no todas son aprobadas, no todas suman. Justamente ahí empieza el aprendizaje real.

Si tú también te has encontrado mirando esta pantalla y preguntándote por qué unas publicaciones sí cuentan y otras no, no estás solo. Esa duda es el primer paso para mejorar. Y si quieres seguir aprendiendo a leer CreatorPad, entender qué está evaluando Binance y cómo ajustar tu contenido sin perder tu voz ni tu criterio, sigue este perfil. Aquí no se trata de prometer resultados, sino de aprender a jugar el sistema con claridad, disciplina y pensamiento crítico.

#Nomadacripto #Square #creatorpad #Binance #BinanceSqaure @NómadaCripto