A las instituciones financieras tradicionales (bancos) no les gusta Bitcoin.
Los taxis convencionales se oponen a Uber.
Los hoteles establecidos se resisten a AirBnB.
Las librerías tradicionales desconfían de Amazon.
Los cines se enfrentan a la competencia de Netflix.
Entre 9 y 5 empleos consideran que el trabajo remoto es un desafío.
La innovación no es universalmente aceptada.