El modelo de negocio de USDC: ¿por qué Circle está dispuesta a compartir la mayor parte de sus ingresos con sus socios?

Para entender USDC, no basta con fijarse en cuántos se emiten; también hay que ver cómo Circle consigue que más plataformas y aplicaciones quieran usarlo.

Una de las ideas centrales de Circle puede resumirse como un «círculo virtuoso de ingresos»:

Compartir la mayor parte de los ingresos con sus socios para impulsar la adopción de USDC en más plataformas; luego, invertir los ingresos restantes en infraestructura, cumplimiento normativo y expansión del negocio.

¿Por qué hacerlo así?

Porque la competencia entre las monedas estables no se limita a su emisión: también se disputa en los casos de uso.

Los exchanges, las plataformas de pago y las aplicaciones financieras pueden convertirse en canales para que las monedas estables lleguen a los usuarios. Si los socios pueden obtener ingresos del ecosistema, tienen más incentivos para integrar USDC en sus propios productos.

Para Circle, esto equivale a intercambiar una parte de sus ingresos por canales de distribución y la expansión del ecosistema.

A medida que más plataformas integran USDC, los usuarios pueden empezar a utilizarlo repetidamente en operaciones, pagos y liquidaciones, entre otros casos de uso. Cuantos más usos tenga, más posibilidades habrá de que surjan efectos de red.

Pero este modelo también tiene otra cara: Circle no puede repartir todos sus ingresos; la parte restante debe sostener la infraestructura, las medidas de seguridad, las inversiones en cumplimiento normativo y la expansión del negocio.

Por eso, la clave de este negocio no está solo en cuánto se gana con cada transacción, sino en si es posible mantener en funcionamiento toda la red gracias al crecimiento de la escala y del ecosistema.

Por supuesto, compartir los ingresos no garantiza que las ganancias vayan a aumentar. Los costos de reparto, la competencia del mercado y los requisitos regulatorios influyen en el resultado final.

La competitividad de USDC a largo plazo no depende solo de su volumen de emisión, sino también de su capacidad para integrarse continuamente en más productos y convertirse en una herramienta de liquidación que más empresas estén dispuestas a utilizar.