Fuerza interior: si es fuerte o no, eso déjalo a un lado.

Lo más importante para ti ahora es centrarte en tu trabajo, centrarte en tus funciones.

Lo que los demás quieran decirte, no te importa.

Hay gente que te insulta, y tú todavía te pones a discutir con ellos, les sigues el juego y te peleas de ida y vuelta… entonces te volverás cada vez más débil.

Porque tu atención ya está puesta en los demás.

Cuanto más te preocupes por lo que piensen y cómo te evalúen, más fácil será que te afecten.

Vuelve a recoger tu atención: preocúpate por lo que te toca hacer, por cómo avanzar con tus asuntos.

Si solo te preocupas por ti, entonces te volverás cada vez más fuerte.