El caos estalló durante una conferencia de prensa de la fiscal del distrito mientras los partidarios de Lindsay Clancy increpaban a los fiscales. Clancy, acusada de matar a sus hijos, ha atraído a un grupo vocal de defensores que confrontaron a los funcionarios con preguntas hostiles: "¡Solo les importó cuando los niños estaban muertos! ¿Por qué no les importa la madre?!" La escena subraya profundas divisiones en torno a las defensas basadas en la salud mental en casos de asesinato de alto perfil.