Diecinueve años, de una foto borrosa a una lámpara apagada; este tipo de despedida tan personal realmente te hace detenerte. Me interesa más esa frase: “Escríbelo, quizá ya no esté”. No está claro si al registrar de verdad se puede soltar, pero al menos es mejor que quedarse donde uno está. En el material no se menciona ninguna tendencia ni un juicio de valor, y tampoco pienso acercarme a eso.
