Lo mejor que puedes hacer por ti en las criptomonedas es salir de ellas.
Hay una sola ley, única e inmutable: de la nada no surge nada. En palabras sencillas: no ganas dinero con las criptomonedas; te llevas la derrota de otros.
Considerar la bolsa como una fuente de ingresos se puede, si:
1. tienes un depósito libre: unos 50.000 USD;
2. tienes información privilegiada. Aunque el segundo punto, por sí solo, implica que tienes un capital decente (si no, ¿de dónde sacas esas conexiones?).
Todo.
Dirás: «Se puede aprender». Sí, se puede.
¿Y tú estás dispuesto a pasar 5 años ganándote a golpes y convertirlo en tu fuente principal de ganancias? Nadie te dirá que detrás de ese telón te esperan consecuencias muy desagradables: noches sin dormir, la psique desestabilizada y una dependencia total. ¿Vale la pena?
Dirás: «Hay canales de Telegram privados o bots». Sí, los hay. Solo que los autores de estos pseudo-productos ganan precisamente de ti, de tu deseo de conseguir dinero fácil.
Recuerda: no compres nunca nada. Bots, maratones, cursos, canales de Telegram privados y toda esa basura: es un engaño. Incluso la formación que vende un gurú-trader en la gran mayoría de los casos no es un modelo práctico que funcione.
La bolsa se ha convertido en un lugar de fraude legal aprovechándose de tus debilidades. De verdad, el dinero serio aquí lo gana quien realiza manipulaciones que ni siquiera los traders profesionales pueden anticipar. ¿Y tú quieres que te traigan algún tipo de éxito de parte de ellos?
La cripto no debería ser tu salvación, igual que no debería ser tu enfermedad y tu debilidad. Conecta tu vida con aquello que te trae placer y te desarrolla. ¿Apareció dinero? Gástalo en ti, en tu familia, ocúpate de tu salud.
La verdad es que te venden la ilusión de estar vinculado a la liga superior.
Piensa y saca conclusiones.