La foca del mar: «La gente debe saber agradecer y no olvides quién te ayudó».
La cría de foca: «¿Y si yo lo olvido?»
La foca del mar: «Entonces… vuelve a ver quién te dio peces para comer».
La cría de foca: «¡Entendido! Los peces pueden olvidarse, ¡pero la deuda de gratitud no!»