El trading es un juego de probabilidades; aceptar la incertidumbre es el punto de partida. La gestión de riesgos siempre es lo primero: corta las pérdidas para que las ganancias corran. Actúa a favor de la tendencia y solo opera oportunidades de alta certeza. Cumplir la disciplina es más importante que predecir con precisión; conocimiento y acción unificados. La clave está en el interés compuesto a largo plazo: contrarresta la aleatoriedad con la certeza.