Tras la decisión de la Reserva Federal, la curva de rendimientos se empina: el rendimiento a 2 años cae 4 puntos básicos y el de 30 años sube hasta el 5,21%. El tramo corto dice que no se aumentarán las tasas en el corto plazo, mientras que el tramo largo afirma que la inflación no está bajo control. La valoración de Yardeni es muy directa: la Fed primero debe subir el tramo corto para que el tramo largo pueda bajar. Warsh, por su parte, no se muestra preocupado; dice que el mercado ya se ha encargado de endurecer las condiciones financieras durante este periodo, algo que incluso le «da cierta tranquilidad».