Creí que invertir el dinero en las 300 empresas más “top” de China era hacerse amigo del tiempo. 11 años después, al mirar el estado de cuenta: ni siquiera los que guardaban el dinero de forma honesta en depósitos a plazo fijo llegaron a superarlo… y la trayectoria encima es una “c” 0-5.
📊 Cierre de resultados 2015-2026:
• BTC: +20,569.1% 🚀 (ya voló fuera de la galaxia)
• Nasdaq: +464.7% 📈 (en silencio, interpretando el interés compuesto del índice)
• Depósito a plazo fijo a 5 años del banco: +34.9% 🏦 (referencia de fuerza base para el “no hacer nada”)
• CSI 300: +28.9% 📉 (tras 11 años de subir y bajar, al final perdió contra el depósito sin riesgo)
Lo más brutal está en esto: las “almas” (los inversores) están todos los días clavados en la pantalla con hipertensión, aguantando la tortura de que de la nada entren mil empresas en suspensión, y una guerra de “defender los 3000 puntos”; a mitad de camino, con consignas de “nuevo mercado alcista” retumbando por todas partes… y al final, al revisar los resultados, quedan 6 puntos por debajo de como el “señor” y la “señora” del banco que dejaron el dinero guardado en el fondo del armario.
Asumieron el riesgo máximo y obtuvieron la recompensa mínima. Esto no se llama invertir; se llama pagar dinero para sufrir.
📊 Cierre de resultados 2015-2026:
• BTC: +20,569.1% 🚀 (ya voló fuera de la galaxia)
• Nasdaq: +464.7% 📈 (en silencio, interpretando el interés compuesto del índice)
• Depósito a plazo fijo a 5 años del banco: +34.9% 🏦 (referencia de fuerza base para el “no hacer nada”)
• CSI 300: +28.9% 📉 (tras 11 años de subir y bajar, al final perdió contra el depósito sin riesgo)
Lo más brutal está en esto: las “almas” (los inversores) están todos los días clavados en la pantalla con hipertensión, aguantando la tortura de que de la nada entren mil empresas en suspensión, y una guerra de “defender los 3000 puntos”; a mitad de camino, con consignas de “nuevo mercado alcista” retumbando por todas partes… y al final, al revisar los resultados, quedan 6 puntos por debajo de como el “señor” y la “señora” del banco que dejaron el dinero guardado en el fondo del armario.
Asumieron el riesgo máximo y obtuvieron la recompensa mínima. Esto no se llama invertir; se llama pagar dinero para sufrir.