Primero, una verdad que duele: tienes dinero en el banco, y quizá muy pronto deje de estar bajo control del banco. No te asustes; no es que tu dinero vaya a escaparse, sino que el dinero va a subir a la cadena de bloques.
Hoy, la mayor gestora de activos del mundo, BlackRock, anunció oficialmente: trasladará a la cadena de bloques fondos monetarios por 311.000 millones de dólares en Europa. 12 categorías de participaciones tokenizadas, 6 fondos, cubriendo 15 mercados europeos; la libra, el euro y el dólar ya están contemplados, todo ello con cumplimiento y poniéndole de forma correcta el uniforme oficial de la normativa UCITS de la UE. Y justo un día antes, acababa de lanzar en EE. UU. dos productos de efectivo tokenizados más. Dos disparos en dos días: esto no es solo “probar el terreno”, es saltar directamente a la piscina y empezar a nadar.
Lo más interesante es el socio: la plataforma Kinexys de JPMorgan. Sí, ese mismo JPMorgan al que en el mundillo cripto usan todo el tiempo como el portero de la “finanza tradicional”, pero que, de la noche a la mañana, ayuda a BlackRock a llevar los fondos del mercado monetario a la cadena. Dice que las criptomonedas son una amenaza, pero su cuerpo es muy sincero: está trabajando para blockchain. La imagen es casi idéntica a la de aquellos años: los bancos insultaban el comercio online diciendo que era de estafadores, mientras abrían tiendas web en secreto.
Lo digital se ve con más impacto: el mercado de RWA tokenizadas se disparó más de un 200% en un año; su tamaño superó los 300 mil millones de dólares. Citigroup se atreve incluso más: predice que, para la década de 2030, el mercado de valores tokenizados alcanzará 5,5 billones de dólares. El CEO de BlackRock, Larry Fink, ya lo dejó claro hace tiempo: el significado de la tokenización para Wall Street es como el de Internet para el correo. En palabras llanas: banco, ahora mismo eres ese correo que está a punto de quedar obsoleto.
¿Quién está llorando? Los intermediarios de la cadena de ventas de fondos tradicionales: administradores, custodios, liquidadores… Es posible que en adelante cambien de oficio en bloque y se pongan a vender seguros. ¿Quién se ríe? Los tesoreros corporativos: antes gestionar el efectivo requería llamar a una docena de sitios, esperar la liquidación T+2; ahora, con una dirección en cadena, lo resuelves. Transferencias en tiempo real 24/7, devengo de intereses, liquidación… cuando te vas a casa, el dinero sigue trabajando por su cuenta.
No creas que las RWA están tan lejos de los pequeños inversores. Que BlackRock vire ese monstruo de un billón de dólares indica que llevar activos reales a la cadena ya pasó de ser un juguete para geeks a convertirse en una fuerza de combate “de verdad”. Lo siguiente es que se formen fila: acciones, bonos y capital privado, uno tras otro, subiendo a la cadena. Plataformas líderes como Binance también ya tienen la vista puesta en ese pastel de las RWA: el capital institucional va abriendo camino y lo que deben hacer los pequeños inversores no es perseguir subidas y vender en pánico, sino entender la tendencia y posicionarse antes.
La última pregunta existencial: después de que los fondos del mercado monetario estén en cadena, ¿quién será el siguiente en ser revolucionado? ¿Bonos, seguros o bienes raíces? Cuéntame en los comentarios cuál es tu respuesta; yo apuesto a que los bancos primero no van a poder dormir 👀