Una palabra de consejo para cada persona sabia: escucha, luego piensa y después habla. Conoce tu propio valor, y estarás entre aquellos a quienes Dios ha enaltecido, respetados por quienes están cerca y por quienes están lejos, presentes y ausentes. Este es el deseo de cada persona de buen carácter e integridad. Pedimos a Dios firmeza y justicia. Amén.