2026: EL AÑO EN QUE LA REGULACIÓN DEJÓ DE SER UNA AMENAZA Y SE CONVIRTIÓ EN UN ARMA
Quien aún cree que el mercado cripto se mueve solo por gráficos está retrasado. En 2026, la regulación dejó de ser ruido y pasó a ser fuerza bruta.
Los gobiernos presionaron a las stablecoins, las exchanges fueron empujadas a reglas estrictas de cumplimiento y el capital institucional solo entró donde había claridad jurídica. ¿Resultado? Proyectos frágiles sangraron, narrativas vacías murieron y la liquidez migró hacia quienes soportan el juego pesado.
No fue el fin del cripto. Fue una selección natural. Mientras muchos lloraban "centralización", ballenas y fondos compraban en el pánico. El dinero grande no escapa de la regla, escapa de la incertidumbre.
Y 2026 dejando claro: quien se adapta crece, quien ignora se convierte en estadística. Este mercado no perdona el amateurismo. Nunca perdonó.



