¿Perder dinero? Lo que sea.
¿Perder una bomba? Sobreviviré.
¿Comprar un honeypot? Parte del juego.
¿Que te destrocen en un full send? Viene con el territorio.

¿Lo que realmente te rompe? Que te quemen personas en las que confiaste.

El “hermano” que te rugueó.
El equipo del proyecto en el que creíste durante meses.

Siempre puedes recuperar el dinero. Los mercados cíclicos. Surgen nuevas jugadas.

Pero la valentía para volver a confiar… Esa es la pérdida real. Eso es lo que se hace más difícil de reconstruir cada vez.