Según Foresight News, el Financial Times informa que el Reino Unido y más de 40 otros países han comenzado a implementar nuevas regulaciones fiscales para activos criptográficos a partir del 1 de enero. Estas regulaciones se basan en el Marco de Reporte de Activos Criptográficos (CARF) desarrollado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Los principales intercambios de criptomonedas ahora están obligados a recopilar registros de transacciones completos para los usuarios del Reino Unido y reportar sus actividades comerciales y estado de residencia fiscal a Su Majestad la Hacienda y Aduanas (HMRC). El Reino Unido se encuentra entre los primeros 48 países en adoptar este marco. A partir de 2027, HMRC compartirá automáticamente datos relevantes con los estados miembros de la UE y otros países participantes, incluidos Brasil, las Islas Caimán y Sudáfrica. Un total de 75 países se han comprometido a implementar CARF, con los Estados Unidos planeando adoptarlo en 2028 y comenzar el intercambio de información en 2029.