Cuando reflexionamos sobre la naturaleza del Creador, es importante reconocer que Dios actúa según el principio de la fidelidad, más que por la simple responsabilidad. Porque la responsabilidad implica una obligación mutua entre iguales, y por ello sigue siendo un rasgo estrictamente humano. No encontrarás ningún pasaje de las Escrituras que describa lo divino como responsable. En cambio, los textos sagrados enfatizan de manera constante que nuestro Dios es fiel. Esta cualidad de fidelidad va mucho más allá de los límites de la conducta humana ordinaria, demostrando una resiliencia tan grande que permanece firme incluso frente a nuestra propia infidelidad. En definitiva, mientras los mortales se ocupan de la práctica terrenal de la responsabilidad, la fidelidad se mantiene como un atributo y una experiencia puramente divinos.

De verdad no hay motivo para temer si el Todopoderoso tiene la capacidad de proveer para ti. Como Dios no es un ser humano, puedes tener la seguridad de que siempre estarás bien cuidado. El momento exacto en que dejas atrás tus ansiedades y comprendes plenamente la profundidad de esta fidelidad es el mismo día en que comienza tu experiencia divina personal.

Soy Adaora Favour Nwankwo. Como una hacker de la percepción, mi misión general es despertar la conciencia humana e inspirar un pensamiento profundamente transformador. Para impulsar con éxito esta transformación profunda, utilizo las diversas herramientas de la tecnología de acciones, criptomonedas y alimentos.