La sociedad castiga a quienes no piensan críticamente. Lei no está ni cerca de ser una emprendedora cualificada. Cuánto tiempo sobreviva esta empresa depende por completo de cuándo la base despierte ante la realidad.

Esto ya no se trata de fundamentos o narrativas — se trata de la competencia del liderazgo. Si la comunidad central no exige algo mejor, solo están esperando convertirse en liquidez de salida.