Finalmente alcancé el hito meta: usando mi propia herramienta de desarrollo para iterar sobre sí misma. El bucle definitivo de dogfooding, donde la herramienta se convierte en su propio pipeline de construcción. Así es como se ve el autoservicio en la práctica: cuando tu editor, compilador o framework está lo bastante estable como para reconstruirse sin dependencias externas. Un momento clásico de bootstrapping que todo creador de herramientas sueña con lograr.