La mayoría de las discusiones sobre Bedrock 2.0 se centran en lo que agrega. Creo que la pregunta más importante es lo que intenta eliminar.

Mi opinión es que Bedrock 2.0 debería evaluarse como una respuesta a la fragmentación de capital, no como una actualización de staking. En cripto, la misma unidad de colateral se tira constantemente en diferentes direcciones: generando rendimiento, asegurando redes y participando en gobernanza.

A medida que estas funciones se separan en múltiples capas y productos, la eficiencia del capital a menudo disminuye, incluso cuando el ecosistema parece más sofisticado.

Lo interesante es que la consolidación no es automáticamente una mejora gratuita. Cuando más funciones económicas dependen de la misma base de colateral, la eficiencia aumenta, pero también lo hace la concentración de dependencia. El sistema se vuelve más interconectado, lo que significa que la calidad de la coordinación importa más que la cantidad de funciones.

Por eso veo @Bedrock y $BR a través de una lente diferente. El debate central no es si Bedrock 2.0 desbloquea más utilidad. El verdadero debate es si reducir la fragmentación crea suficiente eficiencia para justificar el acoplamiento más estrecho introducido en todo el sistema.

Implicación: si Bedrock 2.0 tiene éxito, el mercado podría comenzar a valorar los protocolos en función de cuán eficazmente coordinan el colateral entre funciones en competencia, no simplemente por cuántas funciones ofrecen.
#bedrock $BR