Washington y Brasília — Dos de las mayores economías del continente están en sintonía... en la cobranza. Mientras Donald Trump propone una tasa del 3,5% sobre remesas internacionales realizadas por inmigrantes, el gobierno de Lula ya ha iniciado en Brasil una tributación similar para ganancias y dividendos enviados al exterior. ¿Coincidencia? Quizás. Pero el impacto puede ir más allá de lo esperado — y ya está sacudiendo el universo de las criptomonedas.

Trump: Tasa Nacionalista Para Remesas al Exterior

En su regreso al escenario político con propuestas polémicas y populistas, Donald Trump incluyó en su paquete legislativo llamado “One Big, Beautiful Bill” una tasa del 3,5% sobre todas las remesas internacionales realizadas por no ciudadanos de EE.UU. La medida, que aún necesita pasar por otras etapas legislativas, comenzaría a regir en 2026 y tiene como objetivo:

Reforzar la caja de EE.UU.;

Desincentivar el envío de recursos al exterior por inmigrantes;

Financiar barreras fronterizas y otras prioridades políticas.

Brasil: Impuesto del 10% Para Grandes Enviadores

Mientras tanto, el gobierno brasileño de Luiz Inácio Lula da Silva ya aprobó una tributación del 10% sobre ganancias y dividendos enviados al exterior, como forma de compensar el aumento del umbral de exención del Impuesto sobre la Renta para quienes ganan hasta R$ 5 mil al mes. Es decir, quienes envíen más de R$ 50 mil al año están en la mira de la Receita Federal.

La medida afecta principalmente a inversores de altos ingresos y multinacionales;

Pequeños inversores y trabajadores están exentos — por ahora;

La estrategia busca una recaudación millonaria para equilibrar las cuentas públicas.

¿Coincidencia o Estrategia Global?

Ambas medidas, aunque con justificaciones diferentes, atacan flujos financieros internacionales — algo que hasta ahora escapaba de tributaciones directas. Si por un lado Trump apunta a los inmigrantes, por el otro Lula apunta a los ricos. Pero el efecto práctico es similar: encarecer el envío de dinero fuera del país.

Impacto en las Criptomonedas: El Factor Inesperado

Este nuevo escenario tributario puede servir de catalizador para el crecimiento del uso de criptomonedas. Veamos por qué:

Descentralización: Bitcoin y otras criptos no necesitan intermediarios ni bancos para ser enviadas al exterior.

Bajas tasas: Los costos de transacción son, en muchos casos, muy inferiores a las nuevas tarifas propuestas.

Anonimato y privacidad: Para quienes desean evitar la vigilancia tributaria, las criptos siguen siendo la opción número uno.

¿Resultado? La búsqueda de stablecoins (como USDT y USDC) y monedas privadas (como Monero) puede aumentar significativamente en los próximos meses.

Conclusión: Dos Presidentes, Un Mismo Camino — y el Atajo Cripto

Trump y Lula, ideológicamente opuestos, parecen haber llegado a una misma conclusión: el dinero que sale del país necesita ser gravado. La población y los inversores, sin embargo, ya comienzan a buscar rutas alternativas — y las criptomonedas surgen como válvula de escape, una vez más.

Esta convergencia fiscal sin precedentes puede marcar el inicio de una nueva carrera: no solo por ganancias, sino por libertad financiera en tiempos de vigilancia y tributación global.