Aprendiendo la Criptoespiritualidad, la Psicología.
Dios descansó en el séptimo día porque todo lo que Él necesitaría alguna vez ya había sido traído a la existencia.
Cada herramienta.
Cada gato.
Cada oportunidad.
Cada vaca.
Cada oveja.
Cada niño.
Cada expresión de amor.
Cada experiencia de celos.
Cada comida.
Cada mano.
Cada ojo.
Todo.
No faltaba nada.
A medida que cada día llegaba a su fin, Él vio Su creación y declaró,
"Fue bueno."
Era agradable a Sus ojos.
Así que, el séptimo día, Él descansó.
No porque Él estuviera cansado,