Llevo 3 años acechando en el mundo de los memes y encontré un patrón: ningún meme coin que sobrevive a dos ciclos lo hace solo porque haya subido con fuerza.
Hay montones que suben con fuerza; cada año hay algunos que registran subidas de cien veces en un mes. Pero si revisas la historia, la mayoría ni siquiera ha visto el segundo mercado bajista.
Los memes que mueren comparten algo: la broma es de un solo uso. Cuando se acaban los chistes, la comunidad se dispersa; no hay sentido de ritual, ni una cultura que pueda reproducirse. La caída del precio es solo un resultado; el verdadero motivo es que el chiste muere primero.
¿Y los que sobreviven? La cultura de los memes de DOGE lleva más de una década; el meme de la rana de PEPE incluso tiene como base cultural de más de veinte años. Cada vez que llega un ciclo de mercado, los recién llegados quizá no conozcan el coin, pero seguro conocen ese chiste. Si el chiste puede replicarse por sí mismo, la comunidad puede “autogenerar sangre”.
Así que el valor de un meme coin en realidad tiene dos capas: una es la especulación; lo compras, haces una ola y te vas. La otra es la cultura; el chiste sigue pudiéndose consumir de manera continua. Para saber si un meme murió o no, no mires el precio: mira si todavía hay gente que lo juegue.
Antes de comprar un meme la próxima vez, pregúntate algo: ¿este chiste, dentro de tres meses, todavía habrá gente que lo publique?
Hablemos en la sección de comentarios: ¿cuál meme crees que tiene el chiste para sobrevivir al siguiente ciclo?
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